Investigación à Psicoanálisis

Trabajos de Investigación Clínica y de Inserción del Psicoanálisis en diversas Áreas Temáticas
Psicoanálisis <> Niños

Cocido por fuera, crudo por dentro
La escucha psicoanalítica desde la acción

Graciela De Luca

Introducción

Este escrito, fue realizado en el marco del cierre del curso de Especialización en Psicoanálisis para niños y adolescentes del Centro Freud, teniendo como objetivo articular la teoría del psicoanálisis con su práctica clínica con adolescentes.

A modo de didáctica se incluye una experiencia clínica desde donde se abren líneas teóricas en el intento de fundamentar la práctica del psicoanálisis utilizando el lenguaje de acción del adolescente y el psicodrama para su abordaje.

La escucha psicoanalítica desde la acción será presentada entonces, como una propuesta de abordaje de la problemática adolescente, partiendo de la deconstrucción de las actuaciones propias de esa etapa.

A modo introductorio considero necesario precisar el sentido dado al término "acting out" debido a que en el texto el mismo aparecerá como sinónimo de actuación.

El concepto psicoanalítico denominado agieren , traducido al inglés como "acting out", aparece en 1914 cuando Freud escribe "Recuerdo, repetición y elaboración", definié ndolo como una "repetición" en contraposición con la capacidad de "recordar". Lo que no es conciente repitiéndose en acto."Actúa para no recordar", acto como sinónimo de resistencia.

El acto quedaría también relacionado con la transferencia cuando se da dentro del encuadre analítico, cada vez que el paciente revive experiencias emocionales reprimidas de la infancia junto con el analista.

En 1940 Freud plantea una ampliación del concepto de "acting out" en "Esquema del Psicoanálisis", cuando dice que el término agieren entendido como un acto de repetir, para aliviar, sin saberlo, asuntos del pasado infantil, puede presentarse fuera del tratamiento, fuera del encuadre y fuera de la transferencia. A partir de allí comenzó a relacionarse el "acting " con conductas inapropiadas, impulsivas.

Algunos autores, entre ellos Peter Blos, Philippe Jeammet, consideran el "acting out" muy útil en el trabajo analítico. La conducta expresada en estos actos, muchas veces incomprensible, es una forma de obtener información de lo que el paciente no es conciente y no puede presentar en palabras. El acto muestra aspectos de la vida mental que el paciente no puede poner en palabras. Y así entienden las conductas adolescentes , como si muchas veces no encontraran otra forma de mostrar lo que no puede ser ni recordado, ni olvidado. Y es, en ese sentido el "acting out", algo valioso en el proceso analítico: actos que hablan sin utilizar la palabra. Son verdaderos "acting out", de los cuales el analista o el terapeuta de adolescentes se convierten en traductores, trayendo a palabras el sentido de estos actos extraños e inesperados.

"Hoy día podemos decir que el "acting out" refiere al acto realizado por el sujeto sin conocimiento de lo que motiva dicho acto. No hay conciencia de la razón, ni del propósito del acto realizado. En este caso del "acting out", el drama del pasado infantil y el deseo que hay en él, se imponen y el "acting out" habla por si-mismo fuera de conciencia. Se trata entonces de un acto sin sujeto. Lacan insistía en el Seminario 10 sobre La angustia, que en el "acting out" el sujeto con su acto sale de la escena." ( R. Lander, El Sigma).

Lo que intentaré en el entrecruzamiento del psicoanálisis con el psicodrama es invitar al "sujeto" a volver a ella, promoviendo pensamiento allí donde sólo había pulsión.

 

Una propuesta de Psicodrama en Psicoanálisis de adolescentes

…" la actuación es tan específica de la fase adolescente como el juego es de la niñez…"

Peter Blos

La actuación, o acting out, es una conducta común en los adolescentes, que necesariamente requiere de un desciframiento de parte del analista. Es una especie de lenguaje de acción que nos dice algo de lo que el adolescente no puede aún expresar en palabra, y que relata algo de lo que no puede tramitar aún adecuadamente.

A través de la actuación, el adolescente evita el mal ( la castración), desmiente los deseos pasivos y reafirma el control de la realidad. (P. Blos)

Prestar oídos a lo que se presenta desde la acción para ser mirado, puede ser una forma de allanar el camino del análisis de un adolescente y resultar un abordaje de su problemática desde el nudo mismo del conflicto.

Dolto cuenta en su libro " La causa de los adolescentes " que muchas veces los psicoanalistas se aburren, o se sienten decepcionados, al analizar a adolescentes, debido a la falta de palabras que hay en ellos. Peter Blos toma el acting out como una forma organizada de comunicación en algunos adolescentes, proponiendo su investigación tomándolos como actuaciones al servicio del desarrollo.

Es por ello que al ser el psicodrama una técnica básicamente "de acción" la considero en términos terapéuticos , muy propicia en el análisis de adolescentes. Aplicando el psicodrama psicoanalítico los analistas podrán no sólo decodificar el lenguaje de acción que presenta el paciente ( aspecto manifiesto), también podrán proponer la situación inversa: escenificar a partir de lo no dicho ( aspecto latente de la actuación).

Se actúa lo que no se recuerda, decía Freud, en ese sentido el análisis del acting conduce a levantar barreras de represión y recordar para no repetir. La actuación como una forma especial del recuerdo. (Fenichel, en P.Blos).

El caso clínico que relataré ilustra esta inclinación adolescente a la actuación siendo un claro ejemplo de la antítesis de actividad y pasividad predominante en la adolescencia temprana, en el intento de escapar del impulso regresivo hacia la madre pre-edípica activa y su identificación con ella como forma pasiva de sometimiento. La incidencia del "ideal del yo negativo" cuyo núcleo es la figura parental desvalorizada lo denigra por su contenido, reflejando un vínculo sádico masoquista con los padres pre-

edípicos. También lo considero ilustrativo de lo que Blos señala cuando el acting adolescente es un comportamiento inadaptado que representa una desfiguración del "mito familiar" ( historia familiar impuesta al niño de manera coercitiva) .

Incluyo una aplicación de técnica de psicodrama surgida por una necesidad en el análisis: quebrar la línea monótona y discursiva en la que el paciente se resguardaba reafirmando su rol pasivo . Se ofreció entonces al adolescente en cuestión, el escenario como el punto de partida de un camino que había que transitar hacia la independencia autónoma; como una superficie de inscripción donde inscribir la historia de su segundo proceso de individuación y convertirse en autobiógrafo. (P.Aulagnier). El analista como soporte-andamiaje en la escena misma ayuda en la apertura de sentido y significaciones.

Matías, 14 años, llega a consulta tras haber vivido en la escuela a la que asistía desde el inicio del segundo año de la secundaria, una serie de hechos con sus compañeros que resultaron , en principio , traumáticos para toda la familia. Una familia con fuerte arraigue de intelectualidad, ambos padres profesionales universitarios y que exhiben , al menos en su discurso, una sólida escala de valores, entre los que destacan, la solidaridad, la justicia, la honestidad, el saber.

El hecho desencadenante fue la participación de Matías en la rotura de unos trofeos que se hallaban en la oficina de la Dirección. Al ser inculpado por ello, y ante la inminencia de una amonestación, Matías confiesa otra cantidad de sucesos de los cuales decía haber sido obligado a participar por un grupo de compañeros que funcionaba tipo banda, pandilla, en su curso.

A raíz de esto ese grupo de chicos lo hace a un lado tildándolo de traidor, y como corolario final sus padres lo cambian repentinamente de institución, la quinta a la que asistiría en su historia escolar . Cabe aclarar que la escuela donde tuvo lugar este incidente fue la única escuela que Matías había elegido junto a su padre, ya que era la misma a la que él había asistido en su secundaria, siendo las demás elecciones y decisiones de su madre.

Su madre es la que pide telefónicamente la entrevista siendo citados explícitamente ambos padres. Sin embargo concurre sola, argumentando primero que su marido no podía venir y sincerando luego, en el transcurso de la charla, que ella no quería hablar con él presente debido a serias incompatibilidades que los tenían al borde de una separación, que se aplaza año a año por diversas causas, y que , en el momento de la entrevista, la causa era una enfermedad auto-inmune que estaba deteriorando la salud del marido, el papá de Matías, agregando que esto no debía saberlo el hijo porque "se preocuparía mucho"

El relato de la mamá, a quien llamaremos Estela, es extremadamente detallado y rico en apreciaciones personales, y me impacta como un discurso cerrado, lleno de conclusiones sacadas por ella en referencia al estado anímico del hijo, a sus dificultades, a lo que le gusta y lo que no, ilustrando este conocimiento con las actividades que Matías realiza "diferentes a chicos de su edad" como ser leer mucho. Acción ésta que destaca como "un placer compartido" entre ella y él.

Cataloga lo sucedido como un "claro caso de acoso escolar" siendo su hijo la víctima acosada. Resaltando que considera que el acoso se "hizo extensivo a la familia" ya que molestaban por teléfono dejando mensajes burlones.

 

Todo el tiempo habla de "su preocupación de que algo malo pueda pasarle" del "miedo" que siente ella, aduciendo que "hay cosas que pueden suceder y ella no lo sepa a tiempo". Comienza a temer los encuentros que puedan suceder en el espacio virtual del Chat, cosa que hasta ahora le había parecido un entretenimiento más para los chicos, y la angustia esa imposibilidad de control que pueda tener ella ante la incertidumbre de que los encuentros pasen al plano real ( siempre en relación al grupo acosador).

En relación a la historia familiar, y respondiendo al cuestionario de la entrevista inicial, cuenta que durante el embarazo se sintió muy sola, pues el marido viajaba, más aún cuando después de haber nacido Matías el marido se radica por un tiempo prolongado en el exterior. Que reconoce haber estado deprimida en aquellos tiempos y que al nacer su segundo hijo, Matías tiene un hermano de 11 años, quizás le haya exigido demasiado a Matías, preguntándose si esta será la causa que su hijo sea tan "maduro" y "pensante".

Detalla una a una las situaciones que su hijo, Matías, les contó, y a las que tuvo que someterse: vandalismo en la escuela ( roturas, pintadas) filmaciones que le han hecho a él tirado en el piso ante la amenaza de golpes con palos, expuesto a la burla de los otros, una masturbación en grupo donde todos se mostraban ante una cámara que filmaba para ser luego expuesto en blogs, en Internet, material pornográfico que se pasaban entre los chicos ,etc.

Las palabras que se reiteran una y otra vez en su discurso son: acoso, víctima, depresión, miedo, Estas mismas palabras son mencionadas cuando cuenta que "lamentablemente ella también había sido víctima de un acoso laboral" ( no detallaré por considerarlo no necesario). Las interpretaciones que hace de cómo se siente su hijo me remiten a conceptos de Piera Aulagnier sobre "La violencia de la interpretación" ya que son evidentes las proyecciones efectuadas en la persona del hijo de sus propias percepciones y afectos.

Y curiosamente cuando dice saber cómo se ha sentido su hijo "estafado" por los que "creía sus amigos" relata la "estafa moral y económica sufrida por su marido de parte de un amigo que les construiría su casa". Tras lo cual comienza a dar características del marido que encuentra similares en Matías: "confiados, ingenuos, cocidos por fuera pero crudos por dentro".

Luego de esta entrevista presumo lo que luego consistiría mi primera línea de trabajo: reafirmar aspectos yoicos e identificatorios de Matías teniendo en cuenta que en la adolescencia "observamos una cierta debilidad relativa del yo, a causa de la intensificación de las pulsiones, asi como una debilidad absoluta por el rechazo adolescente del apoyo yoico de los padres." (P.Blos)

Matías fue presentado por su madre como una víctima, me preguntaba si en los grupos adolescentes las victimas y los victimarios ocupan roles fijos, y si fuese así ¿qué lleva a un adolescente, en este caso Matías, a ponerse en el rol de víctima? ¿ o será que el victimario también es una víctima? ¿una víctima que victimiza a otros? En ese caso ¿qué de su padecimiento impone en represalia a los demás? ¿quién se querrá parecer a quién? ¿La víctima quiere llegar a ser como el victimario?¿ para salirse de un lugar hay que pasar al otro indefectiblemente? ¿qué es lo que hace que permanezca alguien en un grupo donde se siente maltratado? ¿ se paga cualquier precio para ser aceptado? ¿la aceptación de quien se busca? …

La pugna entre posiciones yoicas infantiles , rol pasivo, y la creciente maduración pulsional que amplía el alcance del yo autónomo con sus consiguientes

desplazamientos de la libido de objeto , provocan movimientos regresivos y progresivos cuya alternancia se sucede a lo largo del proceso de individuación adolescente. En algunos casos se hacen evidentes alteraciones yoicas en el acting out, en la conducta temperamental, negativista, que hablan de un fracaso en la desvinculación respecto de los objetos infantiles. ( P.Blos)

Por otra parte Blos plantea que las nuevas identificaciones (el amigo, el grupo) toman funciones superyoicas en el adolescente en su paso por la vida social.

Identificaciones de tipo imitativas y reparatorias que son expresadas en ese "parecerse" en la manera de vestir, de actuar, etc.

Conozco a Matías en la próxima entrevista, se presenta como un típico adolescente , desgarbado, de extremidades largas y andar inestable, con un tono de voz cambiante entre graves y agudos disonantes, mochila, y un celular con el cual controlaba la hora ( esto lo hizo en todos los encuentros, programaba la alarma para asegurarse que se habían cumplido los sesenta minutos que él creía debía durar la sesión) A pesar de haberle aclarado en el encuadre que se apagarían los celulares ( igualmente lo ponía en opción vibrado) y que la sesión duraba cincuenta minutos aproximadamente, cuando yo le decía: continuamos la próxima… Matías sacaba el celular y hacía alguna apreciación con respecto al cumplimiento del horario de parte mía , señalando si faltaban minutos, o que la otra vez cumplimos con los cincuenta y esta vez no, etc.

Con este acting ¿calmaba así su estado paranoico ejerciendo control sobre mí? ¿O proyectaba su necesidad de control ? ¿ me controlaba o se controlaba?

Una nueva conflictiva dual que sin embargo parece ser caras de la misma moneda: controlador-controlado; perseguidor-perseguido, victima-victimario…

Su relato muy similar al de su madre, lleno de nombres de compañeros, de culpables, de situaciones hechas adrede para perjudicarlo, de engaños, miedo, depresión, angustia.

Impresionaba como con una gran necesidad de alivio, como alguien muy preocupado y temeroso.

Cuando intento indagar acerca su participación en las diversas situaciones se justifica diciendo que "yo no quería pero lo tuve que hacer". (su Ideal de Yo responde a las expectativas y valores de su familia, especialmente de su madre y abuelo)

De la masturbación colectiva no habla, sólo menciona la pornografía y cuando quiere contar cierto tipo de gestos obsenos que hacían los compañeros, pide permiso y disculpas, acotando que "estos chicos no saben lo mal que hace eso" o "sus padres no se ocupan de ellos".

Matías tiene un vocabulario excelente, pero este tipo de expresiones impresionan como repeticiones de un texto dado por sus padres, en especial por su madre.

En el segundo encuentro sólo menciona antes de irse, casi en la puerta que "está preocupado porque le parece que su hermano también está viendo pornografía por Internet" y que no sabe si contárselo a sus padres para de alguna manera salvarlo "porque él sabe que esas cosas hacen mal" ( ¿proyectaba en su hermano lo "malo" que él no podía dejar de hacer? Lo pulsional desbordándolo).

Ya la tercera vez que nos vimos se animó y contó la filmación de las masturbaciones y la simulación de un acto sexual que un compañero hacía con el perro estando de visita en su casa. Remarcando : "de esto si me arrepiento" . ( censura del Super yo).

De todo lo que había pasado en la escuela él sólo se responsabilizaba de "haber querido no quedar afuera del grupo, ya que su participación en los diversos hechos "había sido obligada".

 

Como apunta Philippe Jeammet los efectos de la pubertad en el aparato psíquico adoptan modalidades de expresión variadas, entre ellos las actuaciones. Según este autor ellas son una cierta forma de patología desde donde podremos examinar la articulación entre identificaciones y narcisismo, posibilitando desde la clínica la resituación de las identificaciones en los procesos de interiorización y la constitución de los basamentos narcisisticos de la personalidad.

Estos procesos de identificación pueden responder a dos modalidades:

Me pregunto entonces qué tipo de identificación jugó en Matías al momento de querer ser parte del grupo de "acosadores".

Si bien no hay una frontera clausurada entre los dos procesos identificatorios los efectos causados en Matías, el sentimiento de inseguridad interna, hablarían de un proceso de incorporación que tal como lo expresa Jeammet, " …la apertura hacia el otro se opera bajo el signo de la necesidad y por lo tanto de la obligación."(pag.45.ob.cit)

Él necesitaba pertenecer al grupo, no quedar excluído, y para ello se sentía obligado a cumplir con ciertas tareas . No olvidemos que el adolescente es esencialmente un ser gregario que necesita de su grupo de pares para poder realizar la salida exogámica, escapando así de la fantasía del incesto.

¿Es entonces este rol pasivo – activo jugado, una actuación de su tránsito por el Edipo negativo?

Surgen nuevas preguntas: ¿cuál habrá sido el grado de autonomía e individuación efectuados en su infancia? ¿cuáles han sido sus identificaciones primarias con un padre ausente y el apego de esta madre que sobrellevaba sola las circunstancias? ¿habrá sido éste su modo dependiente de comportamiento en el vínculo con sus objetos de apego privilegiados?

"Cocido por fuera crudo por dentro" decía la madre al referirse a su hijo y a su marido, ¿metáfora que podría ilustrar el debilitamiento yoico de Matías?

Expresión que inevitablemente me lleva a asociar con el concepto winnicottiano de "self", el "cocido por fuera" ¿representaría al self falso ? Matías impresiona como un joven cortés, educado, sumiso, pero a la vez es un self creativo con una alta capacidad para usar símbolos y realizar actividades culturales. En este caso el self falso es altamente defensivo para Matías, ante los adultos con sus respuestas que son siempre sensatas y ante sus compañeros a quienes oculta sus predilecciones y dotes literarias. Podría decirse que con él se defiende de las exigencias del ambiente .

Decido entonces franquear su self falso, su discurso armado y racional, "lo cocido", utilizando la actuación como técnica en un marco clínico-terapéutico para llegar a lo "crudo por dentro".

Con técnicas psicodramáticas lo implico en una acción, en una escena, que desde un tiempo presente, actual, re actualizará el pasado en una nueva dimensión temporo-espacial que posibilitará la elaboración de lo vivido como traumático, surgiendo nuevas representaciones que ayudarán a organizar su yo. Concibiendo la acción desde el concepto psicoanalítico de poder acceder a la rememoración y a la interpretación por la vía de la palabra y la libre asociación, y usándola como una plataforma "…en la que se muestra lo que no tiene palabra, lo excluído de la historia, de la existencia subjetiva, a través de la cual el sujeto se sostiene en la escena del mundo, no se brinda a la escucha, sino a la mirada."(Leivi, pag,606). Allí es convocado el analista, a sostener, a ayudar a historizar.

El juego del "como si" del psicodrama funciona como un espacio transicional o espacio potencial , tal como lo planteara Winnicot, donde el analista aporta el holding necesario para inspirar la confianza y el despliegue del gesto espontáneo del paciente. O el decodificador de símbolos, al modo de la Interpretación de los sueños de Freud.

Propongo a Matías que mirásemos juntos su dibujo del Test del Hombre bajo la lluvia realizado en las primera entrevistas; al verlo comenta que le llama la atención que el paraguas no le cubre la espalda, la cual está mojándose bajo la lluvia.

Al preguntarle qué pensaba de ello, contesta que así el paraguas no le sirve…que el dibujo no está bien hecho de esa forma.

Lo invito a pasar al escenario ( un sector del consultorio que usamos a tales fines) que en vez de dibujar, vamos a dramatizar situaciones. Le entusiasma la idea.

- Me gustaría que "muestres" cómo es tu familia, ya la has dibujado, pero ahora podrías "presentármela" como si fuera una foto, eligiendo mostrar alguna característica muy particular de cada uno .

Accede y dice que empezará por su papá. Representa entonces como si fuera su padre una escena donde llega a la casa y al entrar saluda diciendo: ¡Hola muchas!

Aclara que así saluda cuando en la casa hay amigos de él o de su hermano (podría ser una abreviatura de muchachos).

Recuerda entonces, que así saludó el día que sus supuestos amigos ( los compañeros que lo acosaban en la escuela) fueron invitados a su casa. Y que al otro día en la escuela se burlaron todo el día de él imitando ese saludo, ridiculizando a su papá.

Intenta contarme lo sucedido pero lo invito a que lo muestre nuevamente representando como si fuera ese momento.

Ahora el escenario es el patio de la escuela, un pasillo donde están a resguardo de la mirada de preceptores y profesores.

La escena tiene varios personajes (compañeros) pero los principales son él y Lucas, con quien se peleó de puños. Me ofrezco para representarlo. Así se juega la escena una y otra vez, intercambiando roles y haciendo soliloquio de lo que siente cada uno desde uno y otro rol. Hasta el momento del golpe que Lucas imprimió por la espalda a Matías, cuando éste se retiraba luego de discutir y defender la imagen de su padre.

Pido entonces congelar la escena en ese preciso instante, el de recibir un golpe por la espalda, y pregunto cómo se siente.

Responde: - me siento sorprendido…( en relación al compañero) y repite ( ahora desde esta acción presente y en referencia a si mismo) ¡Me sorprende también que es igual al dibujo del paraguas! Tengo la espalda desprotegida!

Por primera vez, luego de varios encuentros, había dejado de "juzgar " las acciones de los otros, sus compañeros, para poder empezar a "pensar" las propias.

Allí salimos del escenario, del como si del juego, de la actuación y entramos en el terreno de la interpretación, de la elaboración, del poner en palabras lo que se empezaba a hacer conciente.

Era la punta del ovillo, el comienzo de lo que nos llevaría a entender lo que había ocurrido en la escuela, en su casa, en su historia.

O dicho de otro modo: lo "crudo" empezando a madurar en su interior.

 

Graciela De Luca

Psicodramatista. Lic. en Educación-con especializacion en Psicoanálisis clinico en niños y adolescentes y en Psicopedagogía clinica. Co-autora del libro: "Repensar lo corporal", RV ediciones,2008.

Bibliografía

Blos, Peter. La transición adolescente, Amorrourtu editores, Bs. As. Madrid.

Dolto,F. La causa de los adolescentes,Seix Barral,Bs. As., 1992

Winnicot,D

Leivi,M. Historización, actualidad y acción en la adolescencia,

Freud, S.

Urribarri,R. Notas sobre pubertad, traumatismo y representación,APA

Jeammet,P. Lo que se pone en juego en las identificaciones en la adolescencia, Journal de la Psychanalyse de l’enfant,vol.10

Aulagnier, P. Construirse un pasado ( Apdeba-Vol.XIII-N°3-1991)

J.L.Moreno, Psicodrama, Ed. Lumen, Bs.As. 1993

D.Anzieu, Psicodrama psicoanalítico con adolescentes


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